Fotografía del paisaje-luz en movimiento.
En esta formulación, la imagen ya no es fija. El video es un encadenamiento de fotografías que progresa a muy baja velocidad, haciendo que los cambios en la imagen sean apenas perceptibles. A la representación de una temporalidad-luz captada como imagen fija por la cámara, se suma la presentación de una temporalidad-luz en movimiento. Recupera así varios elementos del concepto de la obra: la luz en su función dinámica (toma del paisaje-luz captada por el tiempo de exposición fotográfica; proyección de la luz real, que avanza desde el proyector hacia la pantalla; movilidad presente de la imagen en el despliegue temporal mínimo del video proyectado; actividad de la luz real en el espacio perceptivo que se forma entre el proyector y la pantalla; luz real atravesando el soporte –el papel vegetal- vibrando de este modo por detrás del soporte de proyección). Esta formulación permite ambientar las diferentes modalidades de presentar el tiempo-luz, de actuar sobre su dimensión dinámica y expandirlo más allá de los límites del soporte, tanto hacia los lados como hacia adelante y atrás del mismo. El tiempo luz se modela sobre un espacio tridimensional y temporalizado.

